lunes, 15 de abril de 2019

¿Escuchas eso Diane?

Los letreros fluorescentes de los moteles de carretera
me dan nostalgia nostalgia de un tiempo
que no he vivido nostalgia de lugares
que no he visitado nostalgia

Los letreros fluorescentes de los moteles de carretera
saben a café y tarta de cerezas y de fondo
suena una canción de jazz suave y el cadáver
de Laura Palmer ha aparecido flotando en la piscina



Hada

domingo, 14 de abril de 2019

Poemas de Susi


QUIERO SER
Todo lo organizado se vuelve caos
Llego tarde, la función está acabando
Y entre risas, maquillajes y ropa tirada,
veo que me mira esperando mi reproche
En el baño, el resto ni se inmuta,
y siguen maquillándose.
Ella seria, pero queriendo estar alegre.
Sus uñas granates sin arreglar,
su ropa no es la que quiere
NO está convencida
NO estoy contenta
Recrimino
ella lo siente,
pero también siente que yo la moleste.
Es su día, yo lo sé
pero no puedo evitar enfadarme
Si que puedo, no quiero
Sí que quiero, pero
pudiendo no puedo
No ha soplado ni las velas,
ni siquiera ha probado su tarta favorita, y
aunque trato de cambiar de canal en mi cabeza,
me cuesta encontrar alguno que me convenza de que
mañana
todo estará en orden,
y lo estará, lo sé,
pero siento que no he sido guay


NO SÉ CÓMO HACERLO
Quiero ser buena cocinera,
escribir, saber idiomas, ser valiente,
buena madre, amante y profesora,
ser divertida también quiero, y
viajar por el mundo entero.
Vaya rima, vaya mierda,
No sé cómo hacerlo
No sé estar contenta cuando me enfado
No sé cocinar ni con tiempo
No sé escribir, aunque me esfuerce
¿No me atrevo?
No sé cómo hacerlo



¿? CATALÁ
A veces no recuerdo tu nombre,
pero te echo de menos.
Tu inocencia, sinceridad y ternura,
respetadas por todos,
me acompañaban, me conmovieron.
No me mirabas,
no sé si me entendías,
yo quería entenderte,
y juntos soñábamos verano,
tú en tu mundo
yo en el nuestro.
Y entre aleteos, vueltas de farola y ruidos molestos,
odiabas los libros, ansiabas tu vuelo,
pero luchabas, te esforzabas, te rendías y
paseábamos juntos
en ese mundo de hielo, de padres, de otros.
Y por eso, aunque a veces me cueste recordar tu nombre,
te echo de menos.




Propuestas de poemas

Propongo
que Hada escriba sobre los letreros fluorescentes de los moteles de carretera (al estilo Pablo García Casado)
que José Luis escriba sobre aquel graffiti punk que no sabe si habla de amor (al estilo Gabriel Ferrater)
que Susi escriba sobre el lado más oscuro de un conductor de autobús que madruga (al estilo de Miriam Reyes)
que Gadiel escriba sobre las 101 formas de cruzar un océano salado sin ahogarse (al estilo de Anne Sexton)
que Jorge escriba sobre las adolescentes con aparato en los dientes que nos salvaron la vida (al estilo Sylvia Plath)
que Rafa escriba sobre el primer recuerdo, el recuerdo más lejano que se oculta en su memoria (al estilo Antonio Gamoneda)
que Guille escriba sobre los sapos que cayeron del cielo aquel extraño día (al estilo de Roberto Bolaño)
que Juan escriba sobre la emoción más extrema que haya experimentado nunca, la que ni siquiera tiene nombre (al estilo de Nicanor Parra)

sábado, 13 de abril de 2019

Pömas by Guille

Opera prima

Un momento delicado
un pensamiento dedicado

Un pensamiento dedicado
una ventana dibujada

Una ventana dibujada
un camino por delante

Un camino por delante
una ilusión

Una ilusión
un momento delicado


moción

Ayer leí a Bukovsky
rudo carajillo

Una mezcla de inteligencia
soberbia y amargura

Una mezcla de Kafka
malta y cierta bravura

Refleja en sus letras
su alma mordida

Y uno se queda
sin duda
en conmoción disidente

sentir

Sentado en la mesa
sin prisa
setrocedo en el tiempo
satisfecho de lo hecho
mas no de lo sentido

Sentado en la mesa
sin prisa
visualizo el camino
con la sensación de no haber destino
pues visualizo lo andado
sin recordar lo vivido

Sentado en la mesa
sin prisa
emprendo el camino
sin saber su destino
buscando un motivo
por esto, por aquello
o tan solo por estar vivo

Seguiré mi camino
y recordaré lo vivido
pues dura muy poco
y pronto se olvida

Por eso no debo
dejar de sentir
lo que me queda
con cierto sentido

viernes, 12 de abril de 2019


El búho y la caja de ratones
Cuando llega se da cuenta de que ya ha estado allí.
Confusa, se da la vuelta y
vuelve a llegar.
Cuando intenta agarrar un recuerdo del armario,
no hay armario, es un cristal que se oscurece
pero ella se queda allí, arañándolo.
Cuando escribe con el dedo textos nuevos
en el vaho de su ventana
puedo verla ahí, hasta que el vaho la empaña.
Cuando llenaba la caja, no se dio cuenta que era de ratones.
Cuando vio al búho o se lo hicieron ver
ya le faltaban unos cuantos.
Cuando el último esté entre las garras del búho
date prisa y desde las alturas, dedica un último esfuerzo para gritar:
¡adiós mi vida, adiós mi casa, adiós a todos! Os quise y…
Y…
Porque luego no habrá nada, sólo la caja.

miércoles, 10 de abril de 2019

  ...buscando inspiración ...

¿ASÍ QUE QUIERES SER ESCRITOR?" de Charles Bukowski

Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
ó clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa
ó a tu novia ó a tu novio
ó a tus padres ó a cualquiera,
no estás preparado.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.
A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
ó hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.

martes, 9 de abril de 2019


CHAFLÁN
La palabra chaflán me hace gracia.
La he escuchado de labios cercanos
sin pensar sobre su verdadero significado.
¿Qué es un chaflán?
A lo que respondieron
una esquina sin esquina
esos labios cercanos y finos.
¿Cómo puede existir una cosa sin ella misma?
¿No será uno de tus viejos trucos?
A lo que respondieron
con silencio
esos labios cercanos y finos y apagados.
Existir sin existir, ser sin ya ser.
Esbozo una triste sonrisa, no puedo evitarlo.

LOS GRANDES
Hace una mañana fría para ser abril,
el sol templa la loma oriental del Monte Vedat
y un viento frio levanta unas hojas caídas
formando un pequeño remolino.
Estoy en la terraza de un bar,
con una infusión de té negro y canela,
esperando a que abran la biblioteca.
Me sorprendo pensando en los grandes
–mientras leo una antología poética de Gil de Biedma-,
aquellos que mostraron su particular visión de las cosas,
aquellos que crearon un estilo propio, único.
Me digo que sería incapaz de hacer nada semejante
aunque me dedicara a ello a tiempo completo,
aunque volviera aquí un día tras otro.
La camarera me pregunta si quiero algo más y
le digo que sí, que quisiera saber que cojones hago aquí
y si esto vale para algo.


Jorge Gallent

Temo que
una de esas noches 
en las que el coyote araña el viento
y los cristales de la ventana aúllan

Mi alma
salga descalza de mis entrañas
para irse contigo 
o para
ser devorada por los espectros,
figuras palpitantes
de sonido metálico

Y cuando despierte
en la mañana sin estrellas
estaré
definitivamente vacía


Hada

                               
                                        Ocho tragos 

Estoy sentado en la barra de un bar sembrada de copas de cristal, 
Con espuma, hielos y aceitunas verdes. 
También música de voces roncas y risas. 
La televisión apagada en una esquina. 
Delante de mis ojos un vaso de chupito y una botella de Tequila. 
En frente, un espejo. 
Me dijeron cuál era la pista por donde despegar, 
me marcaron el itinerario: 
La pizarra y los cafés, 
Las camisas abotonadas con corbata, 
La tabla de Excel y el Debe 
(Uno) 
La cruz y las campanadas, 
El mismo lado de la cama, 
El mismo postre 
(Dos) 
Los biberones, los parques, 
las reuniones del AMPA, las películas de Disney, 
(Tres) 
El mismo paisaje, la misma foto, 
El mismo calendario será suficiente para todos los años, 
No lo cambies, no. 
El camino no tiene retorno, 
(Cuatro) 
Dicen que la medicina que tomo no es buena para mí, 
la tengo prohibida, me mata, 
Yo digo que… ¡Una mierda! 
Aquí o en otra parte, seguiré tomándola, 
(Cinco) 
Seguiré tomándola. 
(Seis) 
¿Qué saben ellos de la enfermedad de mi alma? 
¿Acaso me han preguntado? 
¿me preguntaron entonces? 
(Siete) 
La botella de Tequila ya está medio vacía. 
Veo “mis reflejos” en el espejo y 
Pienso: 
Aterrizaré donde me plazca, donde me rote, 
Al menos el final del camino será mío. 
Puedo distinguir algo dentro de la televisión, sí, puedo, de verdad: 
un oso, ¡un puto oso rascándose la espalda en un árbol! 
¡A tu salud! 
(Ocho) 
Dejo un billete y me marcho 
Quedaos el cambio. 


Rafael Mercé



lunes, 8 de abril de 2019


ESPERANDO
Esperando escuchar
tus zapatos llenos de pasos
apresurados de tareas incompletas,
de amores pasados.

Esperando en tu retraso
de olvidos pequeños y
de grandes angustias
preñadas de soledad.

Esperando como tantas tardes
tu llegada ansiosa,
tu reproche en mi sucio vestido,
tus ojos rebosantes de humedad.

Y en la espera recordando
tus pesares que son míos,
tu permanente ansiedad
compartida a desgana,
tus caricias pasajeras y
tus preguntas tópicas.

Recordando cuando papá
aún nos quería y tu sonreías.
Cuando viví aquella felicidad
de pastel de cumpleaños,
de tapado engaño y enorme vacío.

Y la maestra me mira y me abraza
esperando.
                                                                           José Luis Romero